Calorías: 520 kcal. Carbohidratos: 71 g. Proteínas: 6 g. Grasas: 24 g.
Los alfajores peruanos son uno de los dulces más tradicionales y apreciados de la repostería. Aunque el alfajor tiene raíces que se remontan a la influencia árabe en la península ibérica, su llegada a América permitió que cada país desarrollara versiones propias con ingredientes y técnicas locales. En Perú, adquirieron una identidad única gracias a sus tapas elaboradas con maicena y harina, que se caracterizan por tener una textura suave, frágil y prácticamente deshaciéndose en la boca. Además, el relleno de manjar blanco aporta el equilibrio ideal de dulzor y cremosidad, mientras que la capa de azúcar flor les entrega su presentación especial. Todo esto en conjunto completa una combinación que ha conquistado generaciones.
Para conseguir unos alfajores peruanos perfectos es importante trabajar la masa con suavidad y evitar amasarla en exceso, ya que esto podría endurecer las tapas. También se recomienda refrigerar la masa antes de estirarla para facilitar su manipulación y obtener una textura más delicada después del horneado. Otro secreto consiste en retirar las tapas del horno cuando aún están claras, ya que deben conservar su característica suavidad. Gracias a su sencillez y exquisito sabor, los alfajores peruanos siguen siendo uno de los postres más queridos y representativos de la gastronomía dulce del Perú.