Calorías: 590 kcal. Proteínas: 34 g. Carbohidratos: 48 g. Grasas: 28 g.
La carapulcra es uno de los platos más antiguos de la gastronomía peruana y una de las preparaciones más representativas de la cocina afroperuana. Sus orígenes se remontan a épocas prehispánicas, cuando se utilizaba la papa deshidratada como método de conservación. Con el tiempo, y gracias a la influencia colonial, se incorporaron ingredientes como la carne de cerdo, el ají panca y diversas especias. Así nació la versión actual, reconocida por su sabor intenso y su valor cultural.
Se trata de un guiso espeso y lleno de sabor, elaborado con papa seca, que le aporta una textura única y gran capacidad para absorber el aderezo. Para un buen resultado, es clave hidratar adecuadamente la papa y preparar un sofrito concentrado con cebolla, ajo y ají panca. La cocción lenta permite que todos los ingredientes se integren y desarrollen su máximo sabor. Tradicionalmente se sirve con arroz blanco, formando una combinación contundente y muy apreciada en la cocina peruana.