LA MAYORÍA DE NOSOTROS NOS PASAMOS LA VIDA EN PILOTO AUTOMÁTICO: ES LA INERCIA LA QUE NOS MUEVE DÍA A DÍA EN LA RUTINA DE LEVANTARNOS PARA IR A TRABAJAR, CUMPLIR CON LAS TAREAS DOMÉSTICAS, SIEMPRE PENSANDO EN LOS DEMÁS... HAZ UNA PAUSA, PRIMERO CONÓCETE A TI MISMA Y DESCUBRIRÁS QUE LA FELICIDAD SOLO DEPENDERÁ DE NOSOTRAS MISMAS.

Muchos no nos cuestionamos sobre lo que realmente queremos, si lo que estamos haciendo nos hace felices o no, si estamos invirtiendo bien energÍa, recursos y tiempo. Muchos pasamos la vida sin siquiera conocernos.

Y conocerse a uno mismo es la principal responsabilidad que tenemos como adultos- si es que no hicimos el trabajo antes. ¿Por quÉ es tan importante saber quiÉnes somos?

El ejercicio “quién soy”.

Porque cuando realmente sabemos quienes somos, podemos depositar nuestra felicidad en nosotros mismos en vez de condicionar a los demÁs o lo que nos suceda.

Cuando uno se conoce, sabe cuÁles son sus gustos, sus talentos, fortalezas pero tambiÉn sus miedos, debilidades, oportunidades.

Una vez que sabemos quiÉnes somos y que no estamos definidos por la opiniÓn que tienen los demÁs sobre nosotros ( ni siquiera nuestros propios padres y familia), podemos afianzar los cimientos de la relaciÓn mÁs importante que tenemos: la que es con nosotros mismos.

Podemos mirarnos al espejo y repetirnos: Te quiero.

No podemos querernos si no nos conocemos: sÓlo cuando realmente sabemos quienes somos, quÉ nos gusta, que no, que le aceptamos a los demÁs, donde estÁn nuestros lÍmites personales, podemos respetarnos, cuidarnos, entendernos y encaminarnos hacia la vida que realmente queremos vivir. SÓlo cuando nos conocemos podemos sentirnos libres de vivir nuestra propia vida ( no la que los demÁs esperan de nosotros).

No hay motivaciÓn mÁs poderosa para conseguir cualquier sueño que nos provoque: porque cuando uno conoce sus aptitudes puede potenciarlas y alcanzar resultados maravillosos.

Es precisamente el autoconocimiento la mejor herramienta para definir metas, proyectos, propÓsitos y poder materializarlos .

Ok, queda claro: es vital conocernos. Pero , ¿cÓmo lo hacemos?

Escribe un diario: llenar un diario es una herramienta de autoconocimiento muy poderosa. Hay que escribir lo que nos pasÓ en el dÍa que tuvo algún tipo de relevancia, cÓmo no sentimos, cÓmo actuamos, quÉ pensamos. Contarlo todo sin vergüenza y sin tabúes. Escribir lo que nos nace del alma.

Para mi ha sido terapÉutico encontrarme con mis diarios del pasado para entenderme. Otro ejercicio muy sanador es llevar un diario de gratitud: escribir 3 cosas por las que nos sentimos agradecidos diariamente nos ayudarÁ a cultivar esa necesaria cualidad.

Ejecuta una lÍnea de tu vida: aquÍ es importante poder determinar por los eventos mÁs importantes de tu pasado y las metas que quieres conseguir en el futuro. Marca un punto medio que represente el hoy.

Cruza un interÉs con una necesidad : haz una lista de todas las cosas que te gustan, mÁs que eso, que te apasionan. Todo aquello que te harÍa levantarte de la cama. Piensa en todo lo que te gustarÍa ayudar a cambiar, una problemÁtica actual. Cruza las listas y encuentra en el punto medio tu pasiÓn.

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