¿Sabías que la empatía es la base de la confianza e integración en el hogar? Se trata de una cualidad que todos podemos desarrollar y aquí te contamos las claves para alcanzarla.

La empatía no es un don o un rasgo que todos poseemos. Es una cualidad que aprendemos poco a poco y que es posible desarrollar en casa. Es muy importante para toda persona porque podremos conocerlas más y ser tolerantes ante sus emociones y reacciones.

Es una de las claves para fomentar el bienestar en el hogar, pues hace que cada uno de los miembros de una familia se preocupen por el otro y se apoyen mutuamente. Por ejemplo, cuando surge un problema, la empatía permite que ese inconveniente una y fortalezca los lazos familiares en lugar de separar o afectar de manera negativa las relaciones. Cada problema y adversidad se transforma en una posibilidad de integración.

¿Qué otros beneficios brinda?

Ayuda a eliminar prejuicios y comprender los motivos por los que un ser querido piensa o actúa de la forma en que lo hace.

Fomenta el respeto, la sinceridad y la comunicación al no tener temor de expresar un punto de vista.

Mejora las relaciones interpersonales, hace que todos se sientan más cómodos y seguros con lo que sienten.

Brinda generosidad. En casa, una persona puede conseguir el éxito en proyectos propios gracias a la ayuda de los demás.

Los niños crecen con mayor predisposición a ser más abiertos y comprensivos con quienes los rodean.

Mejora la autoestima, tanto para los más pequeños como para los adultos. Esto es importante para reforzar la confianza en los niños.

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Cuatro formas para fomentar la empatía en casa:

Al ser una cualidad que se trabaja todos los días, siempre hay pequeños cambios o acciones que puedes hacer para que todos en el hogar la desarrollen. Ponla en práctica con estos consejos:

Escucha con frecuencia a los demás. Cuando ocurra un problema, tómate un tiempo para pensar y reflexionar en las razones por las que sucedió. Pregúntales a los demás qué piensan sobre ello, qué pueden hacer juntos para que no se repita y qué pueden aprender.

Enseña buenas prácticas a los más pequeños. Enseña a los niños a ser solidarios y a siempre escuchar a los demás y a tratar de comprender sus emociones y opiniones:

Concéntrate en tu ritmo personal. Para ser una persona empática hay que ser paciente, guardar la calma situaciones difíciles. Busca momentos de meditación y de entendimiento sobre lo que sucede.

Explora todo tipo de soluciones. En casa puede haber personas menos empáticas que otras y que no todos tienen la misma forma de solucionar los problemas. Motiva a que cada uno proponga sus propias soluciones ante distintas situaciones, además de expresar sus diferentes puntos de vista.

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