¿Sabías que todos tenemos diversas huellas emocionales, positivas y negativas, que surgieron durante la infancia? Pueden condicionar nuestro comportamiento, emociones y sentimientos en la adultez. Con estos consejos lograrás superar las huellas negativas.

Generalmente, una persona suele concentrarse en los diversos problemas o situaciones actuales que afectan su estado de ánimo y bienestar. Sin embargo, existen otros sucesos que condicionarían hoy tus pensamientos, emociones e incluso la forma cómo afrontas las adversidades. Se trata de aquellas situaciones que ocurrieron cuando aún eras una niña. Aunque puedes recordar tu infancia como una etapa bonita, lo cierto es que hay algunas huellas emocionales negativas que pueden marcarte durante la adultez y aprender a sanarlas es el primer paso para llevar una vida más plena.

Por ejemplo, ¿alguna vez te has preguntado por qué surge una sensación de tristeza, miedo, rabia o rechazo cuando pasas por diferentes situaciones? Algunas personas han sufrido de abandono durante la niñez y por ello tienen un miedo permanente a la soledad, lo que genera dependencia hacia los demás. Otras, a su vez, vivieron situaciones de rechazo en la infancia, lo que ahora les produce miedo a intentar proyectos u objetivos nuevos. La falta de protección de los padres también puede causar sensaciones de desconfianza o frustración.

Por ello, superar las huellas emocionales de la infancia será la clave para, hoy en día, sentir mayor bienestar. Aquí te brindamos algunos consejos que podrías aplicar en caso hayas pasado por situaciones similares o tengas recuerdos de alguna impresión negativa durante tu infancia.

Identifica aquellas situaciones que te hirieron.

No te niegues a haberlas experimentado, acepta las heridas como parte de tu vida. Date un tiempo para analizarlas, entenderlas y recordar todos los detalles. Comprende por qué sucedieron y la forma cómo te afectan en la actualidad. Este es el primer paso para la superación, pues serás más consciente de las huellas que podrían afectarte en tu vida diaria.

Evita buscar culpables.

Intenta concentrar tus emociones y sentimientos en el perdón para los demás y el perdón para ti misma. Pero recuerda que no debes reprimir lo que sientes, es normal que al recordar ciertos sucesos te sientas enfadada o angustiada, pero no dejes que ese dolor se convierta en resentimiento y miedo. Llora, enójate y, finalmente, libérate. Por ejemplo, te puede ayudar escribir al respecto, ya sea de forma anónima, en un blog o en otra plataforma.

Rescata un aprendizaje de cada situación.

Luego de aceptar y comprender lo que sucedió, es tiempo de transformar ese recuerdo. En lugar de pensarlas como obstáculos o traumas, las huellas emocionales también funcionan como una experiencia de aprendizaje que te vuelve más fuerte y conocedora. A partir de ellas, aprenderás cómo actuar para que tus seres queridos no pasen por lo mismo. Incluso puedes hacer una lista de las cosas que aprendiste en determinado momento durante la niñez y enumerar los pros y contras que generaron.

Apóyate en los demás.

Siempre es bueno contar con la ayuda de tus seres queridos y familiares. Tener a alguien que te escuche, te ofrezca consuelo y hasta consejos será lo mejor para lograr la liberación. A veces solo se trata de contarles toda tu experiencia de forma abierta y sincera para lograr un cambio notable en tu vida. Puedes recurrir a la persona en quien más confíes para ello.

Solicita ayuda profesional.

Si sientes que aún te falta una parte del camino para llegar a superar todos los sucesos, una mano experta será tu gran aliada para llegar a los recuerdos más recónditos de tu mente. Un profesional te ayudará mucho a comprender qué es lo que te hizo mal, por qué y cómo superarlo.

Recuerda que todo lo bueno y lo malo que te ocurrió en el pasado es parte de la persona en la que te has convertido hoy en día. Lo ideal no es olvidar o negar un hecho, sino comprenderlo y enfrentarlo con honestidad. De esta manera estarás más cerca de superar cada huella, tendrás una vida con mayor bienestar y eliminarás los obstáculos en tu camino para lograr cumplir tus sueños.

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