PARA CUMPLIR TUS SUEÑOS, NO SOLO BASTA EL TALENTO INNATO. SE NECESITA ESFUERZO, DEDICACIÓN Y MUCHO TRABAJO.

¿Sabías que todas tenemos un talento? Por ejemplo, hay mujeres que son excelentes maestras, otras dominan un deporte, algunas tienen una sazón inigualable en la cocina y otras tienen una habilidad única para hacer negocios.

Y tú, ¿ya identificaste qué es lo que más te gusta hacer? Reflexiona y de seguro encontrarás ese algo en lo que siempre has sido buena. Aquello sobre lo que te gusta conversar y que incluso ha sido tu pasatiempo desde niña. Esa pasión en la que estás pensando proviene del talento que te caracteriza. Pero, ¿es innato o puede ser adquirido?

La ciencia ya ha estudiado este tema muchos años atrás. Steven Pinker, un reconocido neurocientífico del Instituto Tecnológico de Massachusetts, reveló que al nacer cada persona arrastra una carga genética que condiciona sus capacidades y motivaciones. Asimismo, otros científicos han señalado que cada individuo pasa por un proceso de aprendizaje que hace que estas motivaciones cambien a lo largo del tiempo.

Incluso si hasta ahora no has recordado algo en lo que hayas destacado a través del tiempo, lo más seguro es que sí haya algo que te motive y en lo que siempre has querido ser buena. Esa motivación es uno de los pasos más importantes para que ahora puedas destacar en lo que más te gusta.

¿Por qué decimos que cada una de nosotras tiene un talento en particular? Quizá no fuiste igual de buena como tu amiga que alcanzó la medalla de oro en las olimpiadas de tu colegio. Y tal vez ella no será tan buena como tú en algún otro campo como los negocios, la cocina o el arte. Esa es la clave: el trabajo y el esfuerzo que le pongas a lo que te apasiona.

  • Un talento debe ser pulido.

Llegar al siguiente nivel requiere de verdadera dedicación. El secreto está en esforzarte y en dedicarte a aquello que te gusta de verdad, por lo que vale la pena luchar. Por ejemplo, si siempre has sido buena enseñando a los demás, tienes empatía y sabes cómo comunicar tus ideas, entonces es posible que estos talentos te conviertan en una maestra de éxito. O, si durante toda tu vida has tenido una pasión por el cuidado de las plantas, ¿por qué no crear tu propia tienda de floristería?

Lo mismo ocurre con cualquier otro tipo de meta. Puedes emprender un negocio, gestionar el futuro de tu hogar, poner tu marca de ropa o cualquier otro objetivo que tengas en mente. No se trata solo de nacer con un talento; existen muchas habilidades, conocimientos y capacidades que serán el fruto de tu esfuerzo y planificación. Pulirlas y ganar nuevas competencias toma tiempo, sacrificio y dedicación. Pero no te preocupes, todo sueño se puede cumplir y, sin duda, cada sacrificio tiene su recompensa.

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