Calorías: 720 kcal. Carbohidratos: 32 g. Proteínas: 58 g. Grasas: 40 g.
El pollo a la brasa es uno de los platos más populares y queridos del Perú, considerado por muchos como una verdadera tradición nacional. Su origen se remonta a la década de 1950, cuando comenzó a popularizarse un sistema de cocción giratoria que permitía cocinar el pollo de manera uniforme sobre brasas. Con el tiempo, la receta evolucionó incorporando ingredientes característicos de nuestra gastronomía como el sillao, el ají panca y diversas especias que le entregan su sabor inconfundible, y hace que hoy en día sea una de las preparaciones infaltables en reuniones familiares y celebraciones.
Aunque en cada restaurante lo preparan de forma distinta para dar el toque único, existen algunos elementos fundamentales para conseguir un pollo a la brasa perfecto. El secreto principal está en el marinado, que debe realizarse durante varias horas para que la carne absorba todos los sabores, y también es importante cocinar el pollo lentamente para lograr una piel dorada y crujiente mientras el interior permanece jugoso. Tradicionalmente se sirve acompañado de papas fritas y ensalada fresca, una combinación que se ha convertido en un clásico. Su equilibrio entre especias, textura y aroma ha hecho que el pollo a la brasa continúe siendo uno de los mayores orgullos de la gastronomía peruana.