Calorías: 650 kcal. Carbohidratos: 45 g. Proteínas: 40 g. Grasas: 35 g.
El ají de gallina es uno de los platos más representativos de la gastronomía peruana, reconocido por su sabor intenso y textura cremosa. Aunque se considera un clásico limeño, su origen tiene influencia de la cocina española. Durante la época virreinal, llegó al Perú una receta llamada “menjar blanc”, elaborada con pechuga de ave, almendras, azúcar y harina. Con el tiempo esta preparación se transformó gracias a la incorporación de insumos nacionales como el ají amarillo, la cebolla roja, el ajo, el pan remojado y la papa amarilla, pasando de ser un plato dulce a un guiso salado.
Este plato se caracteriza por su salsa espesa y ligeramente picante, donde el ají amarillo es protagonista. Tradicionalmente se sirve acompañado de arroz blanco, papas amarillas cocidas, huevo duro en rodajas y aceitunas negras, equilibrando a la perfección la cremosidad, picor y suavidad. El ají de gallina se disfruta caliente y es infaltable en celebraciones familiares, almuerzos especiales y en restaurantes. Hoy en día, es uno de los platos que representa nuestro país en toda Latinoamérica y el mundo, simbolizando nuestra identidad, tradición y orgullo.