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Receta arroz árabe

 

35 minutos

 

4 personas

 

Fácil

 

480 kcal

Información Nutricional

Calorías: 480 kcal. Proteínas: 7 g. Grasas: 14 g. Carbohidratos: 68 g.

Ingredientes

  • 2 tazas de arroz blanco.
  • 3 tazas de agua o caldo de pollo.
  • ½ taza de fideos cabello de ángel trozados.
  • ⅓ taza de pasas rubias.
  • ¼ taza de pecanas o almendras picadas.
  • 2 cucharadas de mantequilla o aceite.
  • 1 diente de ajo picado fino.
  • ½ cucharadita de sal (ajustar al gusto).
  • Pimienta al gusto.


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Arroz Arabe
Receta destacada

Preparación

  1. En una olla mediana, derrite la mantequilla y agrega los fideos trozados. Dora a fuego medio hasta que estén de color dorado intenso, cuidando que no se quemen.
  2. Añade el ajo picado y sofríe brevemente hasta que suelte aroma.
  3. Agrega el arroz previamente lavado y mezcla bien para que se impregne con la mantequilla y los fideos.
  4. Incorpora el agua o caldo caliente, la sal y las pasas. Mezcla suavemente.
  5. Cocina a fuego medio hasta que el líquido se evapore. Luego baja el fuego, tapa la olla y cocina 15 minutos más hasta que el arroz esté graneado.
  6. Apaga el fuego, deja reposar 5 minutos y suelta el arroz con un tenedor. Añade las pecanas o almendras antes de servir.

Dato Adicional

 

Historia del arroz árabe

El arroz árabe es un plato popular y valorado en nuestra cultura, que llegó al Perú gracias a la influencia de la inmigración del Medio Oriente, especialmente palestina y libanesa, entre fines del siglo XIX y comienzos del XX. Si bien, su origen está lejos de Sudamérica, con el tiempo se fue adaptando a los ingredientes de estas zonas y se convirtió en un acompañamiento clásico para las celebraciones, fechas importantes y almuerzos cotidianos de las familias.

De acuerdo a la gastronomía peruana, el arroz árabe se caracteriza por la combinación del arroz blanco con fideos dorados, pasas y frutos secos como pecanas o almendras. Esta mezcla logra el equilibrio perfecto entre lo salado y un toque de dulzor, aportando textura y un aroma inconfundible. Por lo general, este plato acompaña proteínas como pavo al horno, chancho asado o pollo relleno, además de complementarse a la perfección con verduras frescas. Su presencia en las mesas familiares refleja lo mejor del mestizaje cultural que define nuestra cocina, donde influencias extranjeras se integran y combinan con los ingredientes locales, generando una identidad propia en nuestro recetario nacional.